La silueta
Luego de un largo
año, por fin conseguí aquello que más quería, mi propio cuarto Gamer, con su
correspondiente computadora. Desde que tengo memoria hemos vivido en esta casa
de dos pisos, con cinco habitaciones y un sótano, a mi madre le gusta que haya
luz en toda la casa, por lo que todas las cortinas son claras, y no me dejaban
disfrutar de las luces de mi tan anhelada computadora Gamer, además de que era
incomodo jugar con tanta luz.
Asì que convencí a mis padres
para que me dejaran remodelar el sótano y convertirlo en mi cuarto de
videojuegos, además de una pequeña sala de cine. Con ayuda de mi padre y mi
hermana, acondicionamos el sótano, compraron un proyector, un sillón y
adaptamos un viejo sistema de audio. Si bien no era un sitio profesional, para
nosotros era maravilloso, cada fin de semana mi hermana y yo nos la pasábamos
jugando o viendo películas, hasta que era demasiado tarde y alguno de mis
padres bajaba, poniéndose frente al proyector, que estaba situado detrás del sillón
donde jugábamos, proyectando su sombra a la pantalla, de esta forma, nos hacían
poner fin a nuestras sesiones.
Una semana mi hermana se fue de
campamento, yo me encontraba solo en el sótano jugando Fortnite, estaba tan
perdido en el juego que no me había dado cuenta de la hora, de pronto vi la
silueta de mi padre aparecer en la pantalla.
—Lo siento papa —dije —nada más término
esta partida y me duermo, ¿puedes sentarte para dejarme ver?
Mi padre no respondió, así que
me quite los audífonos y voltee a verlo para pedirle que se sentara y me dejara
ver la pantalla.
Pero cuando voltee, vi que no había
nadie en frente del proyector.
Mire de nuevo a la pantalla, allí
seguía la silueta de lo que creí era mi padre, asustado, grite y salte hacia la
pared donde estaba el interruptor de la luz, en cuanto se encendieron las luces
vi que estaba totalmente solo.
Mis padres bajaron rápidamente,
llevaban puestas sus pijamas, por tanto ninguno de ellos había bajado.
Les conté lo ocurrido, obviamente
no me creyeron y le adjudicaron todo el evento a desvelarme jugando.
Creí que había sido una alucinación,
pero un día mientras veía películas con mi hermana, nos ocurrió lo mismo, estábamos
viendo la “pantalla”, cuando de pronto escuchamos pasos y una silueta interrumpió
la imagen.
Mi hermana le dijo “papá siéntate”
Nadie nos respondió, ella volteo,
yo corrí a encender la luz. Al igual que la otra vez, no estaba mi padre en el sotano.
Miramos la pantalla, la silueta se desvaneció lentamente.