lunes, 21 de junio de 2021

El reflejo en la pantalla

 
Un día llegue a mi casa a eso de las seis de la tarde, estaba oscureciendo, y no había nadie.

Decidí que era buen momento para poder jugar en la televisión de la sala, ya que era la más grande.

Saque mi consola de videojuegos de mi cuarto, y la conecte en la televisión, elegí un juego, no recuerdo cual, y lo puse dentro de la consola, que era una play station 2.

Estaba todo listo, presione el botón de encendido y la pantalla se puso negra con las emblemáticas letras blancas acompañadas del tan icónico sonido. Fue entonces que de reojo vi algo extraño en la esquina superior de la pantalla, algo que no era parte del juego, más bien se estaba reflejando.
El juego cargo, pero no podía olvidarme de lo que había visto, así que me gire, no había nada.

Volví mi atención a mi juego, pero para poder iniciarlo tuve que pasar otra pantalla de carga que oscurecía la pantalla, entonces lo vi, había algo, extraño, una mujer pálida, de largo vestido, que me sonreía con unos dientes oscuros, y estiro una de sus manos hacia mí.

Sentí un escalofrió recorrerme la espalda.

Me levante de un salto y Sali corriendo de la casa, una vez afuera me dirigi al otro lado de la calle, ocultándome entre unos arbustos, vigilando desde allí mi casa.

Pude ver la silueta de la mujer en la ventana, estaba mirando hacia a mi, o eso creí. Pude verla caminar de un lado a otro de la sala, con las mano estiradas como si fuera un zombi.

Me quede allí agazapado, titiritando de miedo y frio, hasta que un vecino  me encontró, me vio tan asustado que cuando le dije que había alguien extraño en mi casa, no dudo en acompañarme al interior, no sin antes armarse con un machete.

Entramos juntos, mi videojuego seguía prendido, el personaje estaba inmóvil, el control tirado en el suelo, y no era lo unico, en la alfombra, justo frente a la consola, habia dos marcas hechas con lodo, eran la silueta de unos largos y enormes pies.

Recorrimos la casa sin encontrar a nadie, no faltaba nada de valor, asi que el vecino descarto la idea de un ladron, de todas formas, dada la evidencia de las huellas en la alfombra de la sala, decidio que era peligroso dejarme solo y me invito a su casa, donde espere el regreso de mis padres.

Nunca màs volvi a ver a aquella aparición, pero me da mucho miedo quedarme solo en casa, y ni hablar a la fobia que desarrolle por los espejos y las pantallas apagadas.

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