jueves, 15 de octubre de 2020

Historias de terror de Halloween: Bola de Pelos

 

Lo mas extraño que me ha ocurrido en esta fecha, paso hace un año. Lleve a mis hijos a pedir dulces, reuniéndonos con un grupo de vecinos, como es costumbre, algunos adultos iban disfrazados también, yo por ejemplo, iba de la muerte.

En un momento mientras caminábamos, sentí como un perro paso entre mis piernas, haciendo que me tropezara.

Mire hacía abajo, mire alrededor, pero no había ningún perro, así que pensé que quizás había confundido la sensación, y que quizás había sido un niño pequeño el que me había hecho tropezar, o la tunica de mi disfraz, así que con cuidado, lo recogí para evitar tropezar de nuevo.

Minutos después volví a sentir algo pasando cerca de mis piernas, pero esta vez, logre ver un bulto negro, quise creer que era un perro, pero lo que yo vi era más como una enorme pelota peluda.

Antes de poder investigar o pensar con racionalidad, mi hija de trece años me aferro del brazo, y me dijo que algo se le estaba enredando entre los pies, y que no lograba ver que era. En ese momento, una señora que estaba frente a nosotros, dijo que ella también sintió algo, pero no pudo ver nada.

El grupo se detuvo, buscando algún animal, no había nada.

Fue en ese punto, en que comencé a tener miedo por lo extraño de la situación, ya que varias personas habían sentido o visto lo mismo, una esfera oscura que se aferraba a sus piernas, lo que confirmaba que era algo real, y no solamente mi imaginación.

Decidí revisar las piernas de mi hija, y encontré pegados a sus mallas del disfraz de bruja, unas pequeñas espinas de color negro, otro padre me informó que el encontró las mismas en el disfraz de su hijo. Fuimos varios los que acabamos con esas cosas pegadas a la ropa.

Decidimos volver a casa, por suerte, no volví a ver o sentir aquella extraña cosa.

Aun conservo las espinas, o cabellos, no sé bien que son, me recuerdan levemente a un puercoespín, pero sé que nunca ha existido un puercoespín de aquel tamaño.

Según me entere días después, a uno de los niños del vecindario, algo los había atacado, mordiéndolos mientras pedían dulces, eran mordidas pequeñas, pero lo que mas llamó mi atención eran las espinas que encontraron en sus ropas, según me contó mi hija, los niños atacados narraron que una especie de animal los siguió la noche de Halloween, y los había mordido mientras caminaban por la calle.

No se que habrá sido eso, no sé si quiero saberlo, pero agradezco que a mi familia al menos, no le haya ocurrido nada, y que los niños atacados, pese a todo, no fueron heridos de gravedad.

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